lunes, 28 de julio de 2025

Educar desde la diferencia

    En la Escuela Normal Superior de San Mateo, cada historia de inclusión es un aprendizaje compartido. No se trata solo de adaptar pupitres o diseñar carteleras en braille, se trata de miradas que se transforman, de docentes que cuestionan sus métodos, y de estudiantes que aprenden a convivir con la diferencia como parte natural de la vida escolar.

    Casos como el de Erika Lorena, que hace dos años cursó grado 11 con pupitres adaptados en cada aula, o el de Yasleidy, actual estudiante del II Semestre del Programa de Formación Complementaria, quien enfrenta las barreras del silencio con la firmeza de su presencia diaria, no son anécdotas sueltas, son reflejo de una comunidad que busca crecer sin dejar a nadie atrás.

    Pero también están Joseph y Gabriel, niños de primaria que nos enseñan que el autismo no es una barrera para aprender, sino una invitación a enseñar de manera distinta. Su paso por los salones recuerda que la inclusión no es solo un derecho, es una oportunidad para que todo el colegio aprenda a escuchar mejor, a observar más y a enseñar con el alma.

    Cada detalle cuenta: desde la forma en que se saluda en clase, hasta cómo se adaptan las evaluaciones o se piensan las actividades grupales. En este camino, la inclusión deja de ser una meta para convertirse en una forma de vivir el colegio.


Fotografía de Juan Pablo Palencia Díaz (Julio 2025).



martes, 22 de julio de 2025

Inclusión que inspira: la mirada de una maestra con experiencia

    Hay palabras que marcan. En esta conversación, una docente de la Escuela Normal Superior de San Mateo comparte su experiencia en torno a la inclusión, con ejemplos reales que han dejado huella en la comunidad educativa.

Haz clic en el enlace y déjate llevar por una voz que no solo enseña, también inspira.

 https://drive.google.com/file/d/1-XM4cZkQHDi9I9UxK81Gx9ZWYX60m6gn/view?usp=drivesdk

lunes, 14 de julio de 2025

El poder del lenguaje en la formación docente

    Enseñar no es solo explicar contenidos o aplicar estrategias. También es nombrar, hablar, mirar y escuchar, ya que en cada palabra que un maestro dice hay una huella, una posibilidad de construir o destruir, de abrazar o de excluir, y en la Escuela Normal Superior de San Mateo, eso se sabe muy bien. ¿Cuántas veces una sola palabra puede marcar a un estudiante para siempre? Un "usted no puede", un "No sirve para eso", o incluso "No me tengo por qué acostumbrar a hablar así". Palabras pequeñas, sí, pero con un impacto gigante. En cambio, cuando un docente cambia su forma de hablar, cuando empieza a usar un lenguaje más respetuoso, más amplio, más humano, el aula se transforma, se vuelve un lugar más seguro, más justo, más real. 

    La formación docente no solo prepara para enseñar Matemáticas, Ciencias o Lenguaje, también forma la manera en que los futuros maestros se relacionan con sus estudiantes, sus compañeros, sus comunidades, y ahí el lenguaje inclusivo se convierte en una herramienta pedagógica tan poderosa como cualquier libro. Usar el lenguaje para incluir no es una moda ni una obligación compuesta, es una decisión ética, es comprender que no todos los estudiantes son iguales, ni se sienten igual cuando escuchan ciertas palabras. Es entender que decir "ellos" no siempre representan a "todos", y que hablar con cuidado no es exagerar, sino educar con respeto. 

    En la Escuela Normal Superior, cada vez son más los estudiantes que reflexionan sobre esto, que se cuestionan cómo se refieren a sus compañeros, cómo saludan en clase, cómo escriben una cartelera o presentan una exposición. Esto es formar para la vida, porque sí: lo que se dice, se queda, en la Educación, eso puede marcar para siempre. "No hay palabra verdadera que no sea unión inquebrantable entre acción y reflexión". Paulo Freire, dando a entender que una de las formas más potentes de actuar en el aula, sea empezar por hablar distinto.

Fotografía de Juan Pablo Palencia Díaz (Julio 2025).

Historias reales desde la Escuela Normal Superior de San Mateo

    Aquí no hablamos de inclusión como teoría: la vivimos. En la Escuela Normal Superior de San Mateo, cada día trae una lección silenciosa sobre respeto, empatía y adaptación, lo que para muchos puede parecer una "dificultad", aquí se convierte en una oportunidad para enseñar con el ejemplo. "Incluir no es integrar a los que están fuera, sino cambiar la escuela para que nadie quede fuera". Mel Ainscow

    Yasleidy Johana Godoy, estudiante de II Semestre del Programa de Formación Complementaria, ella es hipoacústica, se comunica con gestos y miradas, y su paso por la escuela ha obligado para bien, a todos a escuchar más allá del oído. Su presencia ha despertado nuevas formas de interacción y, sin decir una sola palabra, ha transformado el ambiente educativo.

    En 2023, Erika Lorena Carreño Leguizamon, una joven con acondroplasia se graduó de undécimo. Cada salón por el que pasó tenía un pupitre adaptado exclusivamente para ella. No fue un favor, fue una declaración: aquí cabemos todos. Su proceso mostró que cuando una escuela adapta su entorno, lo que en realidad está adaptando es su mirada.

    En la Básica Primaria, Joseph Nicolás Lagos Aponte (grado Tercero) y Gabriel Alejandro Mendivelso (grado Primero), ambos dentro del autismo, nos enseñan a diario que aprender no tiene una sola forma. Su presencia reta, conmueve y enseña a los docentes a mirar más allá de la norma y a enseñar con sensibilidad.

    Estos nombres no son casos especiales: son rostros reales de una comunidad que entiende que incluir no es agregar a alguien al final de la lista, sino empezar la lista desde el respeto por la diferencia, porque aquí en San Mateo, la inclusión no se discute, se practica. Lo más valioso es que estos casos no se están viendo como excepciones, sino como parte de una escuela que quiere seguir creciendo desde el respeto a la diferencia, una escuela que enseña a ver con otros ojos, a hablar con más cuidado y a enseñar desde el alma, no se detiene la educación, más bien nos enriquecemos frente a las diferencias, ya que no solo entenderíamos que es la inclusión, también nos preguntaríamos cómo podríamos hacer parte de ella.

   Fotografía de Juan Pablo Palencia Díaz (Julio, 2025).

lunes, 7 de julio de 2025

Introducción

    En la Escuela Normal Superior de San Mateo no solo se forman maestros: se tejen historias de vida, se construyen puentes hacia la inclusión y se derriban barreras desde la cotidianidad. Hace un par de años, una joven con acondroplasia nos enseñó que no hace falta encajar en lo estándar cuando se adapta el entorno con voluntad; cada aula que la recibió tenía su pupitre ajustado a sus necesidades. Hoy, una estudiante con hipoacusia estudia en el Programa de Formación Complementaria, demostrando que la comunicación va más allá de las palabras habladas. En la Básica Primaria, dos niños dentro del autismo, uno en primero con Espectro-Autismo y otro en tercero con Autismo, nos muestran cada día que aprender es también abrir espacio para el otro.

    ¿Y si la Inclusión comenzara antes del primer día de clases? ¿Y si el Lenguaje, los gestos y las decisiones desde la gestación fueran ya parte del proceso educativo? Este blog abre ese tipo de preguntas. De esas que no tienen respuestas fáciles, pero sí el poder de sacudirnos y hacernos ver lo cotidiano desde otro ángulo. Porque a veces, un cambio profundo comienza con algo tan simple y tan poderoso como una palabra bien dicha.


Blog producido por "Competencias Comunicativas" del PFC - Escuela Normal Superior de San Mateo. Otros trabajos académicos: Periódico digital ENSayamos Apicultura Visítenos: Escuela Normal Superior de San Mateo

Lengua de señas que transforma el aprendizaje

     Durante la Semana de Investigación, un momento lleno de significado marcó la diferencia en el auditorio de la Escuela Normal Superior ...