En cada rincón del colegio hay historias que merecen ser contadas, porque no solo nos hablan de estudiantes que aprenden, sino de comunidades que se transforman. Los casos de Yasleidy, Nicolás y Gabriel han marcado un antes y un después en la manera de entender la educación inclusiva en nuestra institución. No son relatos aislados, sino procesos vivos que revelan lo que significa acompañar, escuchar y reconocer la diferencia como un valor.
Aunque aún falta compartir las voces de quienes han estado más cerca docentes, coordinadores y la misma rectora, lo cierto es que los pasos que se han dado ya muestran un camino de esperanza. Cada gesto, cada estrategia y cada logro alcanzado por estos estudiantes deja claro que la inclusión no se reduce a un discurso, sino que se vive en lo cotidiano, en el aula, en el patio, en cada momento compartido.
Este blog seguirá trayendo esas voces y testimonios que tanto enriquecen la mirada educativa. La entrevista con la rectora y la coordinadora está en camino, y será un espacio clave para comprender con mayor profundidad cómo se construye, día a día, una escuela que no deja a nadie atrás.

